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PSICOLOGÍA IES EL ÁLAMO

FOTOS Y VIDEO GRADUACIÓN

las fotos se encuentran en http://elalamobachillerato.blogspot.com/

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Página de una sociedad médica sobre la adolecencia

Si entras en http://www.clikasalud.com    encontrarás  cuatro temas relacionados con la adolescencia y la juventud: sexualidad, diversión, afectividad y cuidarse.

  Sería un buen trabajo entrar en las cuatro y analizar cada uno de los apartados  para preparar una conferencia para cuarto de E.S.O.  ¿te atreves?. Estos contenidos podrían servir para el  trabajo monográfico que tenéis que presentar y que algunos todavía no han empezado a elaborar.

NECESIDAD DE AFECTO

 Hoy quiero contarte una historia muy triste. Dicen que el Kaiser Guillermo el Grande de Alemania, muy amante de las artes y las ciencias, quiso saber cómo se expresarían los niños a los que jamás se les enseñara a hablar. Para ello ideó un terrible experimento con los bebés abandonados al nacer en una inclusa. Las personas encargadas de cuidarlos tenían que procurar alimentarlos debidamente, asearlos, vestirlos y abrigarlos, pero no podían hablarles, sonreírles ni mostrarles afecto alguno. El gran Guillermo no pudo saber cómo se comunicarían esos niños, porque todos, todos sin excepción, murieron.

Aunque parezca mentira, los lactantes, los niños entre cero y doce meses, pueden sufrir depresiones graves. En ellos la enfermedad depresiva se manifiesta obviamente de una manera muy distinta a como lo hace en el adulto, que puede hablar y expresar sus sentimientos. Los lactantes cuando se deprimen muestran apatía por el entorno, negativa a comer, desnutrición, falta de desarrollo psicomotor e infecciones frecuentes que acaban con la muerte. A ese cuadro le llamamos en psiquiatría 'Depresión anaclítica de Spitz', por ser este médico el primero que la describió. Esa fue probablemente la enfermedad que acabó con la vida de aquellos pobres niños a los que en última instancia se les negaba el afecto.

Y es que entre las necesidades básicas del ser humano está la de ser amado. Y porque somos amados, aprendemos a amar. Los bebés precisan comer y beber, alimentarse e hidratarse, y además siempre están ávidos de sonrisas y de caricias. Sólo hay que asomarse a su cunita y toparse con su mirada, entonces alzan los brazos, se mueven alborozados y una sonrisa ilumina su cara. Los bebés no pueden vivir sin amor… ¿Y los mayores? ¿Que piensas tu?

Del amor al odio

La gran mayoría de la gente desea ser especial para alguien, así como tener a alguien especial en su vida. El enamoramiento hace esto posible. Aunque el amor puede surgir a primera vista, lo más común es que dicho proceso lleve un tiempo. A primera vista puede haber atracción, interés, e incluso la intuición de que la otra persona es ese ser especial que se busca. Sin embargo, de la atracción se llega al enamoramiento y del enamoramiento puede alcanzarse el amor. Y hay quien dice que del amor al odio hay un paso.

En la fase del enamoramiento se tienden a exagerar las cualidades de la otra persona, a enamorarse de la proyección ideal que se hace de ella. Stendhal da a ese fenómeno el nombre de cristalización, que llega hasta el extremo de distorsionar la percepción de la persona amada. Aunque este fenómeno es bastante común, implica riesgos importantes. Entre ellos destaca el hecho de que se puede situar a la otra persona en un plano superior del que luego dejamos que caiga desplomada. Si esto ocurre, el supuesto amor que existía −enamoramiento− puede convertirse en aversión e incluso odio.

El amor incondicional requiere una madurez casi utópica, pero un amor sincero, aunque se extinga, no tiene por qué transformarse en odio. Para que aparezca el odio, la persona, consciente o inconscientemente, se recrea de forma sistemática en los aspectos negativos del otro −un proceso inverso al del enamoramiento− en el que la ex pareja es vista como un cúmulo de defectos y situada en un plano ínfimo.

La persona amada se convierte en la persona odiada por cuestiones de 'frustración-agresión' −o de una baja tolerancia a la frustración−. Se pone a alguien en un pedestal −quizás inmerecidamente− y luego se desea crucificarlo. Pasado el periodo de cristalización se descubre que el enamorado no cuenta con todas las cualidades proyectadas. Esto puede causar mucha frustración. También, puede ocurrir que las expectativas no cumplidas lleven a una animadversión debido a la frustración que generan. De manera que lo que antes se aceptaba sin mayor esfuerzo ahora es denegado inflexiblemente... Lo que antes se deseaba ahora se detesta ¿Es ésta una razón suficiente para odiar a quien antes se amaba?

¿Crees que es posible odiar a alguien que has amado?

 

Navidad

Navidad

En torno a la Navidad se pueden hacer muchos estudios relacionados con la Psicología: La reunión familiar, la celebración en torno a la comida, los adornos, la fiebre por regalar, los centros comerciales llenos, la despedida del año y la entrada en uno nuevo, el miedo e incluso la angustía  de algunos cuando se acercan estas fiestas... ( la piramide de Maslow, las necesidades, el afecto, las emociones, los sentimientos, ...) 

Y por qué sucumbimos a los cientos de e-mails que nos llegan relacionados con la Navidad . ( yo el primero)

http://angelsaez.org/feliz.pps

http://angelsaez.org/feliz2.pps

 

Fuimos a Basida

Fuimos a Basida

El lunes 11 de diciembre estuvimos en Basida, un centro de acogida para personas con SIDA que se encuentra en Aranjuez.

Aprendimos muchas cosas sobre las necesidades básicas de las personas y sobre el afecto,  la autoestima y las relaciones sociales.

Esperamos que las ganas de colaborar se concreten en hechos muy pronto

EL MIEDO

Los miedos son los que nos hacen movernos en ocasiones, en otras consiguen que nos quedemos quietos. En definitiva, es el miedo el que nos hace evolucionar por conseguir evitarlo y también nos lleva a la inmovilidad intentando tal vez que lo que nos provoca ese miedo, pase de largo sin vernos.

¿Cuál es la mejor opción?

Muchas veces escogemos escondernos. Aunque resulte redundante, sentimos pánico a tener miedo. 

Pero nuestra manera de enfrentarnos a nuestros miedos tiene un poco que ver con nuestra personalidad y un mucho con la experiencia que nos dicta la vida.

Hoy en día debemos enfrentarnos a nuestros miedos, aunque hagan daño y valorar si ese dolor merece la pena sufrirlo por callar nuestros miedos.

Las personas que son capaces de enfrentarse a sus miedos son muy "afortunadas" , a algunos todavía les cuesta enfrentarse a algunos de sus miedos.

El miedo, muchas veces, nos impide vivir y es el mayor obstáculo para la felicidad.



¿cómo actuais frente al miedo?

dia mundial del SIDA

En 1998 la Asamblea General expresó su profunda preocupación por el hecho

de que el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) había adquirido

proporciones de pandemia. Al tomar nota de que la Organización Mundial

de la Salud (OMS) había declarado Día Mundial del SIDA el 1° de diciembre

de 1998, la Asamblea destacó la importancia de la observancia adecuada

de esa ocasión. En la actualidad, más de 41 millones de personas están

afectadas por el VIH/SIDA. Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras

enfermedades es un de los Objetivos de Desarrollo de la ONU para el Milenio.

Para el año 2015 , los 191 Estados Miembros de la ONU se han comprometido

a cumplir estos objetivos.

La Campaña Mundial contra el SIDA 2005-2010 ha escogido como tema: "Detener el SIDA. Mantener la promesa".

NI CONTIGO NI SIN TI...

Como dice la copla: "Ni contigo, ni sin ti, tienen mis males remedio; contigo porque me matas, y sin ti porque me muero". Y es que, si las despedidas son tristes, terminar una relación puede ser bastante complicado.

Una de las posibles complicaciones que surgen en las rupturas es que no sea posible para los miembros de la pareja marcar las distancias necesarias. Esto puede deberse a razones objetivas. Es decir, a causa de proyectos o compromisos comunes que no pueden anularse sin más, sobre todo si hay hijos y casa por medio. Sin embargo, la relación también puede perpetuarse innecesariamente debido a ciertas actitudes entre los miembros de la pareja.

En la ruptura pueden entrar en juego sentimientos de culpa, de inferioridad, de superioridad... que dificultan que la relación llegue a una conclusión satisfactoria. En este sentido, conocemos relaciones en las que uno de los dos miembros se siente, quizás, culpable y, además, quiere dejar una buena imagen de su persona.

Para muchas personas es imprescindible gustar. De hecho, hay para quienes es una prioridad: pretenden gustar, caer bien y recibir aprobación de la gente que les rodea. Ello les sitúa en una difícil posición a la hora de actuar genuinamente y de decir lo que piensan. Hay un dicho que afirma que es difícil quedar bien con todo mundo. Y nosotros decimos que ya es bastante complicado quedar bien con una sola persona.

Alguien que quiere agradar puede sentirse bastante incómodo a la hora de romper con su pareja. Le sabe mal sentir que la otra persona sufre por su culpa y le preocupa que su imagen se vea de alguna manera deteriorada, por lo que se excede en el razonable interés por el otro con llamaditas y citas sin sentido. Si lo has dejado con esa persona, ¿cómo quieres que esté? Pues estará bastante fastidiada y triste, como es de esperar a poco que la relación hay sido significativa y tenga aprecio por el amor perdido.

Otros pueden seguir buscando a su ex con la excusa de que no desea verle sufrir. En un cierto sentido, es posible que se esté actuando por pena, compasión, lástima... y se esté situando a sí mismo por encima de la otra persona al creer que está en sus manos aliviar sus sentimientos. Éstas, en el fondo, son maneras, probablemente inconscientes, de ejercer control en la relación, que supuestamente ya ha terminado. Y si termina una relación, déjala correr.

Cuando una relación termina, lo hace para ambas personas. Cada uno es responsable de gestionar su historia. Muy probablemente cada cual tendrá la necesidad de resolver su propio duelo −y el ex o la ex no están en la mejor posición para ayudar activamente al duelo ajeno−. El tiempo suele ayudar a curar las heridas y a alcanzar una mayor perspectiva de los hechos, pero, sobre todo, saber guardar las distancias es lo más recomendable.

¿AMOR O APEGO?

Desde nuestra perspectiva es importante distinguir entre amor y apego. Son dos cuestiones muy distintas pero que a menudo se mezclan y se confunden. Esto puede suponer un problema, especialmente en las relaciones de pareja, su devenir y su ruptura. A menudo la principal dificultad para aceptar que la relación ha terminado no es el amor sino el apego. .

¿A qué nos referimos con 'apego'? Se trata de la fuerza de atracción y la necesidad −consciente o inconsciente− de estar con la otra persona. En este sentido, el apego está relacionado con la fuerza del hábito. Ciertamente, el apego es esencial en la vida emocional de la persona. Los humanos necesitamos de apego, el apego nos da seguridad, nos evoca los primeros estadios evolutivos de vínculo maternal y paternal y ofrece una cálida sensación de protección. Nuestras relaciones amorosas están influenciadas por nuestra experiencia de apego en etapas tempranas.

El lado negativo del apego se presenta cuando viene acompañado de inseguridad y aparece el fantasma del temor al abandono. Ese miedo puede manifestarse en la necesidad de mantenerse cerca de la otra persona el máximo tiempo posible, llegando a crear situaciones asfixiantes. Si tomamos en cuenta que la independencia es necesaria incluso en la vida de pareja, este tipo de apego puede representar un problema.

Se pueden crear situaciones de mucha confusión cuando, por un lado se desea la presencia de la otra persona y al mismo tiempo duele el precio que hay que pagar por ello. En este sentido la cercanía física ofrece la ilusión de que además hay cercanía emocional. Sin embargo, éste no tiene por qué ser necesariamente el caso. La cercanía física puede ser producto de una fuerte dependencia. Las situaciones de apego desmedido suelen conducir a la relación a situaciones tormentosas. En esos casos los miembros de la pareja pueden sentirse atrapados...

CELOS

Cuando termina la relación de pareja, una cuestión fundamental puede ser la de gestionar adecuadamente esa relación. Si nos centramos estrictamente en el vínculo amoroso, -sin entrar en las amplias consideraciones que el tema requiere, como los hijos y bienes comunes-, la cuestión es ¿A qué distancia mantener al ex o a la ex sin que nosotros mismos o nuestra nueva pareja nos sintamos incómodos? Y aquí inevitablemente aparece el tema de los celos.

Recientemente, PARSHIP.es, una agencia de contactos 'on-line', lanzó una encuesta entre sus miembros de toda Europa. Se trataba de conocer las actitudes de las personas hacia sus ex parejas y en relación con sus parejas actuales. Los resultados han sido bastante curiosos. Al parecer, los españoles son los europeos más celosos con respecto a los ex de su pareja. Es decir, a muchos varones españoles les molesta significativamente que su pareja mantenga contacto con sus antiguos novios... El 31% de las mujeres y el 15% de los hombres solteros españoles no tolerarían que su pareja continuara manteniendo una relación de amistad con su ex.

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BASIDA

BASIDA

El lunes 11 de diciembre vamos a "Basida" todos los alumos de 2º de bachillerato.

Basida es una asociación benéfica y asistencial que se fundó hace 18 años «ante la carencia de las prestaciones oficiales para atender al enfermo de sida», asegura su directora, Visitación Adán.

«De lo que se trata es de remediar no sólo el problema sanitario sino los relacionados con el rechazo social»

Por eso, el colectivo basa su actuación en cuatro líneas maestras: la acogida de pacientes terminales, la desintoxicación de adictos a las drogas, la prevención de la enfermedad y la formación del voluntariado.

 
En las afueras de Aranjuez se levanta una casa de acogida en medio de un campo de 11 hectáreas donde los enfermos de sida y las personas con problemas de toxicomanía encuentran compañía, amistad, respeto y atención médica.

Este es uno de los tres centros que Basida ha abierto en España, junto a las casas de Manzanares y Navahondilla, atendido en su totalidad por voluntarios para brindar un refugio a las personas afectadas y que son víctimas de la exclusión social por la enfermedad que padecen.

EL MIEDO A LA MUERTE


La mayoría de las personas tenemos diferentes miedos, a determinados animales, como arañas, insectos, a espacios cerrados o espacios abiertos, etc., pero son muchos los que tienen miedo a la muerte.

Las distintas religiones hablan de un tránsito hacia un mundo mejor, no es difícil imaginar algo así, un paraíso. Sin embargo personas de todas las religiones, incluso aquellos que consideran la reencarnación como la opción con la que se explican este tránsito manifiestan tener este miedo a morir.


Resulta ilógico que, si realmente estamos convencidos de la idea de lo que supone la muerte, ese paso deberíamos verlo como algo positivo y por lo tanto no asustarnos sino todo lo contrario, debería ser una liberación.

Sin embargo hasta los más creyentes, aquellos que llevan vidas realmente difíciles y duras o cuyo cuerpo está tan deteriorado que no se puede ni sostener parecen aferrarse a esta vida y a ese cuerpo hasta el último momento.

El miedo a la muerte tiene mucho que ver con el miedo al cambio, si he vivido una vida en la que no quería cambiar ni un clip de su sitio y me he mantenido en la rutina constantemente aceptando todo tipo de situaciones que me estaban perjudicando con tal de que nada cambie ¿ que puedo pensar de la muerte que es el máximo cambio que me puede pasar?

La inseguridad ante el cambio se intensifica al pensar en la muerte, si un cambio de domicilio está considerado como una de las tres situaciones que más stress generan, ¿qué puede producir el no saber exactamente donde voy a residir? Porque si ya hemos pasado por esa puerta lo cierto es que no lo recordamos y no estamos seguros de llevar la llave adecuada encima, ¡como si pudiéramos quedarnos a las puertas!

El miedo a la muerte, como todos los miedos puede llegar a condicionar nuestra vida, a impedir que la vivamos plenamente y disfrutemos de lo que queremos, ese miedo puede incluso llevarnos donde no queríamos ir.


Resistirnos a acudir al médico a revisarnos por si nos encuentran algo o a realizarnos una operación necesaria por miedo a morir en el quirófano puede suponer que la enfermedad que podría tratarse a tiempo se agrave hasta que ya no haya tratamiento posible.


No resulta fácil liberarse del miedo pero conviene recordar que lo más difícil es vivir la vida y que lo mejor que podemos hacer es realizar aquellas actividades que nos apetecen y nos dan ilusión porque así podremos llegar al final sabiendo que nuestra vida ha sido plena y no pasar de puntillas por el mundo por miedo porque eso realmente es medio vivir.

No sirve de nada dejar de hacer cosas por si la muerte nos alcanza porque realmente llega cuando tiene que llegar y de nada nos sirve huir de ella.. Sucede como en el cuento del hombre que se encontró con la muerte en una ciudad y corrió para huir de ella al desierto hasta una cueva y cuando llegó la noche se le presento La Muerte que le dijo: “Me sorprendió verte esta mañana en la ciudad sabiendo que ibas a morir en una cueva en el desierto



¿POR QUÉ DEJO QUE ME PEGUE?


En las ultimas semanas, todos hemos escuchado en alguna ocasión testimonios y noticias sobre el trato que reciben algunas mujeres por parte de sus parejas. También es verdad de que no siempre este trato es producido exclusivamente por ellos sino también por otros miembros cercanos de su familia.

La palabra maltrato es mencionada por los medios de comunicación como forma de definir una situación en la que la mujer permite durante años vivir completamente sometida a una persona. Cada vez que aparece una mujer asesinada o lesionada en manos de su marido todos nos estremecemos, pero también es verdad que nos preguntamos “por qué deja que le haga eso”. Estos pensamientos surgen en más de una ocasión en las personas que actuamos como observadores, expresiones como “yo no permitiría nunca que nadie me diese una bofetada” surgen inmediatamente después de que nos enteramos que se ha producido una nueva agresión de violencia doméstica.

Todos estamos de acuerdo en que, generalmente, la mujer es la víctima y el marido el agresor, pero cuando criticamos a la víctima por haber aguantado esa situación, lo que estamos haciendo es volver a agredirla, la estamos convirtiendo nuevamente en una víctima.

A continuación voy a intentar esbozar brevemente el por qué una mujer, que aparentemente no tiene necesidad alguna de aguantar estas situaciones, lo hace. En ello han influido diferentes factores: el entorno familiar en el que la mujer creció, el nivel de autoestima que posea, el apoyo familiar que recibe, la percepción que tenga de las relaciones de pareja y la sociedad en la que viva.

Intento que comprendamos a las víctimas de agresiones domésticas, que las apoyemos y que no les exijamos conductas y actitudes que bien no han aprendido o que no las saben aplicar.

Si nos fijamos bien, este tipo de agresiones van asociadas a las relaciones amorosas por lo que la forma en que ellas perciben este tipo de relaciones es diferente a otras mujeres. La víctima percibe las relaciones como amor romántico. El amor romántico se ha inculcado en la educación de las niñas, las adolescentes y las mujeres en general. Desde las telenovelas pasando por los millones de novelitas “rosas” siempre encontramos la misma estructura: conquista, amor deslumbrante, apasionada entrega interrumpida por terribles desencuentros, malentendidos, obstáculos de todo tipo, impedimentos gravísimos y, después de grandes sacrificios y transformaciones, llega el final, donde todo se aclara y se encamina a una gloriosa felicidad. Las ideas acerca de este tipo de amor que nos han inculcado se caracterizan por:

- La entrega total.

- Hacer del otro lo único y fundamental de la existencia.

- Vivir experiencias muy intensas de felicidad o de sufrimiento.

- Depender del otro y adaptarse a él, postergando lo propio.

- Perdonar y justificar todo en nombre del amor.

- Consagrarse al bienestar del otro.

- Estar todo el tiempo con él.

- Pensar que es imposible volver a amar con esa intensidad.

- Desesperar ante la sola idea de que el cónyuge se vaya.

- Sentir que nada vale tanto como esa relación.

- Pensar todo el tiempo en el otro, hasta el punto de no poder trabajar, estudiar, comer, dormir o prestar atención a otras personas “no tan importantes”.

- Prestar atención y vigilar cualquier señal o signo de altibajos en el amor o el interés del otro.

- Idealizar a la otra persona, no aceptando la existencia de ningún defecto.

- Sentir que cualquier sacrificio es poco si se hace por amor al otro.

A esta forma de concebir el amor, le sumamos una autoestima baja o desvalorización. Muchas circunstancias familiares responden a un contexto social estructurado a partir de la inferioridad y marginalidad de la figura femenina. Se establece un círculo vicioso en el que las experiencias negativas vividas en la familia se intensificarán por los factores sociales y culturales que establecen la discriminación de la mujer. La familia es un pilar fundamental en el fortalecimiento de la autoestima en cualquier niño. Si la familia no ayuda al niño a que desarrolle adecuadamente su personalidad, y que no crezca creyendo en él mismo; cuando el niño/a sea adulta irá arrastrando el sentimiento de inferioridad ante los demás y justificará positivamente las acciones de los demás hacia él/ella.

Esta forma de menoscabo de la propia persona se encuentra incorporada a la personalidad como secuela de la crianza, propiciada por un contexto social en el que la mujer ocupa un lugar secundario. A todo esto, como hemos comentado anteriormente, se agrega el concepto de amor romántico, con su carga de altruismo, sacrificio, abnegación y entrega, que se les enseña a las mujeres desde que nacen a través de múltiples canales por los que se filtra la cultura vigente. Algunas de las vivencias de una mujer de baja autoestima son:

- Se siente inferior y cree que los demás son más inteligentes, más capaces o tienen más suerte.

- Se compara siempre de manera negativa con los otros.

- Se siente perdida, abandonada e inútil aunque obtenga elogios, premios y títulos.

- Se tiene desprecio y duda siempre de sí misma.

- Cree que no puede bastarse a sí misma y que nadie le prestará atención, ni le dará trabajo ni la oportunidad que necesita.

- Se siente insignificante, fea, frágil, desvalida, defectuosa, muy gorda o muy flaca, pero siempre mal.

- No se cree digna de que la amen y la acepten tal cual es.

- Aunque triunfe, siente que está engañando a la gente y que en cualquier momento descubrirán que no sabe nada o no sirve para nada.

- Admite todas las críticas y los rechazos que recibe como si los mereciera o fueran todos justos.

- Se retrae, se paraliza y se queda “en blanco”, sin conseguir expresarse en las situaciones en que se siente examinada o enjuiciada.

- No se atreve a reclamar lo suyo, ni a defender sus derechos y necesidades.

- Creer que todos la miran y están pendientes de lo que hace o que pueden adivinar sus pensamientos.

- Se siente vacía y sola.

- Siempre escucha a los demás, pero no tiene con quién hablar de sí misma.

- Tiene que dar todo, prestar todo, ser buena con todos.

- Está siempre atenta a satisfacer a la madre, al marido, a los hijos, creyendo que así la van a querer más.

- Nunca está satisfecha por su apariencia por más que se esfuerce.

- No sabe qué le gusta, qué prefiere, qué opina o qué piensa a cerca de las cosas.

- Se autorreprocha e insulta por cada error, equivocación u olvido.

- Siente culpas irracionales. Se cree agresiva y pide perdón por todo.

- No acepta elogios, disimula sus virtudes y enumera sus defectos.

- No expresa su enfado, ni se atreve a contradecir a nadie.

- No puede pensar en sentarse o distraerse, pues se siente culpable o en falta respecto de sus obligaciones.

- Vive temerosa de mostrarse sucia, de tener mal olor, de estar arrugada, de que su ropa la deje en ridículo o de hacerse notar por algo.


Cuando una persona se siente capaz y valiosa porque ha sido aceptada desde que nació, puede reconocer su derecho al respeto y a la defensa de sus necesidades. Se siente dispuesta y capaz de afrontar los problemas. Se permite equivocarse, aprender, rectificar y seguir adelante sin sentir desconfianza de sí misma. Cuando le va bien disfruta y se siente contenta consigo misma, pues tiene conciencia de que posee méritos legítimos.

Podemos decir que una persona así tiene una buena autoestima. Confianza y respeto por la propia persona son la base de la autovaloración positiva. Está centrada en un sentimiento que expresa la valoración y el conocimiento de la capacidad y de las cualidades personales reales, incluyendo una evaluación no exagerada de sus limitaciones o defectos humanos.

Cuando nuestra individualidad, con sus rasgos, sus proyectos y sus ideas, deja de ser el eje de nuestra vida para que otra persona ocupe totalmente ese lugar, se produce un desequilibrio y un vacío interior, la anulación de la personalidad y la gestación de una enorme dependencia. Todo lo que dice, hace o piensa el otro pasa a ser vital para nuestra seguridad. La extrema necesidad de aprobación y la esclavización espiritual y hasta física (“no salgo por si llama justo en ese rato”) llevan a un estado de inquietud permanente. Todo se vuelve amenazante para ese amor dependiente (¿y si él se cansa, se aburre, compara, descubre …?).

En este sentido, el hombre violento también es dependiente de su esposa. Su baja autoestima le lleva a controlar todo lo que ella hace, pues se siente inseguro de que lo quiera y lo acepte por él mismo. De ahí que utilice todas las técnicas de abuso emocional para socavar la autoconfianza de la mujer, haciéndole creer que no puede arreglárselas sola y que es una inútil.

Las mujeres involucradas en estas situaciones, impulsadas por su desvalorización, no perciben la humillación que implica el esfuerzo de intentar arrancar amor, interés o cuidados auténticos a quien no puede o no quiere darlos o sentirlos. Por eso, esas mujeres en vez de protegerse, perseveran: “si supiera qué le está pasando; si lo pudiera ayudar más; si me esforzara por ser mejor y darle todos los gustos”.

Si tomamos entonces las circunstancias familiares, les agregamos el estereotipo femenino de la tolerancia, la pasividad y la sumisión, complementario del masculino de la actividad, la independencia y el dominio, y juntamos todo con la imagen cultural del amor romántico, estaremos en condiciones de comprender mejor cómo se llega a ser una mujer maltratada y por qué es tan grande el número de ellas en todas las sociedades que sustentan tales pautas. La mujer maltratada no es una enferma o una persona masoquista, sino un ser humano que, al fin y al cabo, no ha pretendido más que ajustarse estrictamente a lo que la sociedad y la institución familiar le han inculcado y han exigido de ella.

Por todo ello, aceptemos nuestra responsabilidad como miembros de una sociedad intolerante, impulsemos la co-educación, rebelémonos ante las leyes y la permisividad social, colaboremos activa y diariamente en un cambio social, y evitemos el victimismo y el ataque continuado que recibe una víctima por la sociedad

Libros

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Prioridades dispares

 El otro día hablábamos con una amiga. Comentaba cómo, a veces, los pacientes masculinos de mediana edad se quejan de que el cuerpo de ella ya no es el que era. Nuestra amiga decía que mientras que para un hombre el físico ha sido importante, para una mujer lo prioritario ha sido el estatus económico de su marido. A nosotros este enfoque nos parece una simplificación bastante estereotipada y machista.

Sin embargo, hace unas semanas un hombre dejaba el siguiente comentario en el foro que, de manera chistosa, ilustra esta situación:

"Después de estar casados durante 25 años, un día miré a mi esposa y le dije: "Querida, ¿te das cuenta de que hace 25 años yo tenía un apartamento barato, un coche barato, dormía en un sofá cama barato, veía televisión en un televisor de 10 pulgadas en blanco y negro, pero dormía todas las noches con una despampanante rubia de 25 años? Y ahora tengo una hermosa casa, un coche último modelo, una cama grande, un televisor enorme de pantalla de plasma, pero duermo todas las noches con una mujer de 50 años. Me parece que no estás llevando bien tu parte de la situación."

Mi esposa es una persona muy razonable. Me dijo que saliera y buscara una despampanante rubia de 25 años para acostarme con ella, y que ella −mi esposa− se aseguraría de que yo volviera a vivir en un apartamento barato, tuviera un coche barato, durmiera en un sofá cama barato... Yo me callé la boca y saqué la basura".

Desde nuestra perspectiva, estos planteamientos tienen como base una visión anquilosada de los roles de la pareja y una concepción superficial y frívola del vínculo afectivo. Además, el tiempo pasa para todos −hombres o mujeres−. Y si no aprovechamos ese tiempo para crecer como personas y, por ende, como parejas, si no nos preocupamos por cultivar el amor y valores más profundos, terminaremos insatisfechos. De eso no cabe duda.

El amor no exige aranceles ni intercambios materiales −ya sea físicos o monetarios−. El amor es empatía, admiración, complicidad, ilusión por desarrollar un proyecto conjunto −entre otras cosas−. El amor es entrega, respeto... Y también interés por seducir y por sentirse atractivos y sexis en cualquier etapa de nuestra vida. El amor va más allá de lo abultada que sea la cuenta corriente y de las huellas implacables del tiempo.

¿Piensas que el hombre y la mujer tienen prioridades dispares en la pareja? ¿Crees que el hombre da demasiada importancia al físico de la mujer? ¿Crees que para la mujer es muy importante el estatus económico? ¿Te identificas con tales posturas? ¿Crees que dichas posturas son realmente representativas de nuestro tiempo y nuestra cultura?

¿la comida condiciona el comportamiento?

¿la comida condiciona el comportamiento?

Diario El Mundo 23 octubre de 2006 FERNANDO MÁS

El individuo X no desayuna nunca. Prefiere dormir. A media mañana tampoco come nada. Sigue en la cama. El almuerzo consiste en cuatro o cinco tazas de té con leche y dos cucharadas y media de azúcar. A media tarde, café con leche: tres o cuatro tazas. Siempre con azúcar. Al caer el día prefiere patatas y huevos regados con ketchup, dos rebanadas de pan blanco y té o café. Cinco tazas. Para cenar, otra vez té o café con leche, chuches, bollos y, si tiene dinero en el bolsillo, quizá tres o cuatro pintas de cerveza y unos 20 cigarrillos.

Ésta es la dieta, científicamente comprobada, de X, un joven condenado en 13 ocasiones por robar camiones de reparto. ¿Qué tendrá que ver una cosa con la otra? X forma parte de un experimento del profesor Bernard Gesch, investigador de la Universidad de Oxford, que desde hace años estudia cómo la comida basura o una dieta absolutamente delirante pueden estar directamente relacionadas con la violencia.

No es la primera vez que se mantiene una tesis semejante. Ya en los años 70 uno de los mejores expertos del Reino Unido en el análisis de los efectos que los ácidos grasos tienen sobre el cerebro, el profesor Michael Crawford -hoy en la Universidad Metropolitana de Londres-, vaticinó que las deficiencias alimenticias aumentarían los problemas mentales y de comportamiento.

Para sus pruebas, Gesch se valió de 231 voluntarios de la prisión de Aylesbury. A unos les cambió la dieta de forma radical: más vitaminas, minerales y suplementos de ácidos grasos esenciales (que no son fabricados por el organismo). A otros simplemente los trató con placebos.

Reultado fabuloso

El resultado fue fabuloso: poco tiempo después comprobó que las reacciones violentas de aquéllos a los que había cambiado el menú disminuyeron un 37%. La otra mitad mantenía su comportamiento agresivo. Cuando el experimento concluyó, la situación en la prisión volvió a ser como antes: incontrolable.

En ningún caso se pretende ligar alimentación a violencia de forma absoluta, pero sí se trata de demostrar que, en cierta medida, la dieta está ligada a comportamientos violentos. Tal y como ha publicado esta semana el periódico The Guardian, el antiguo jefe de prisiones del Reino Unido, Lord Ramsbothan, ha mostrado su «convencimiento absoluto de que hay un vínculo directo entre la dieta y los comportamientos antisociales: una dieta mala provoca reacciones malas y una dieta buena las previene».

Es difícil aceptar un argumento tan categórico, pero los científicos que llevan trabajando en este campo durante años insisten en el papel que tiene el ácido graso Omega-3 sobre el cerebro. En Gran Bretaña hasta el ministro de Educación, Alan Johnson, ha planteado la idea de dar aceite de pescado en las escuelas. ¡Qué mejor fuente de Omega-3!

El profesor de Psicología John Stein, de la Universidad de Oxford, defiende su tesis: «Sólo hay evidencias remotas de que chicos sin problemas puedan beneficiarse del aceite de pescado». Eso sí, no le cabe la menor duda, revisando los estudios que se han hecho tanto en prisiones de EEUU como del Reino Unido, de que una alimentación deficiente está fuertemente vinculada con actos criminales, aunque los mecanismos involucrados no se conozcan bien.

De lo que se trata es de entender el efecto de los ácidos grasos esenciales -que no produce el organismo- en el cerebro. Las conexiones entre las neuronas contienen grandes cantidades de estos ácidos. Digamos que el que las conexiones sean correctas depende de neurotransmisores como la serotonina o la dopamina. El Omega-3 contribuye a que las membranas de las neuronas se vuelvan más fluidas y elásticas, permitiendo que la información fluya entre ellas de forma más eficiente.

Si lo que llegan son ácidos nocivos, los neurotransmisores no pueden acoplarse y funcionar adecuadamente y, como indican otros estudios, cuando el complejo sistema de neurotransmisores no trabaja bien pueden producirse efectos perversos. Niveles bajos de serotonina, por ejemplo, aumentan el riesgo de suicidio, depresión e impulsos violentos. Y quizá gran culpa de todo ello sea de la comida basura.


Comida, depresión y agresividad

En los estudios realizados para comprobar los efectos de una mala alimentación se concluye que la sociedad no sólo afronta un problema de salud física, sino de salud mental. Entrar en qué consecuencias puede tener la falta de alguna vitamina sería absurdo. De lo que se trata, en este caso, es de explicar cómo, según los científicos, la ingesta de dosis inadecuadas de las grasas esenciales que necesita el cerebro o de los nutrientes necesarios para asimilar esas grasas están provocando una gran cantidad de problemas mentales que van desde la depresión a la agresividad.

Joseph Hibbeln es uno de esos científicos que ha estudiado los vínculos entre alimentación y comida 'basura'. Los resultados, dicen, no son un milagro. Considera que sólo hay que entender la bioquímica del cerebro para darse cuenta de que las dietas actuales están modificando las estructuras y funciones cerebrales. «La pandemia de violencia en las sociedades occidentales podría estar relacionada con lo que comemos o dejamos de comer. La comida 'basura' no sólo puede provocar enfermedades, también locura».

Con los datos en la mano de un estudio realizado en 30 pacientes violentos en el que se demostró que el consumo de Omega-3 reducía sus ataques de ira en una tercer parte, Hibbeln se atreve a concluir que los cambios alimenticios durante el último siglo «han sido un experimento incontrolado que ha contribuido» a incrementar en la sociedad los niveles de «agresividad, depresiones y muertes por accidentes cardiovasculares».

Ahora bien, ¿en qué cantidades hay que ingerir dosis de ácidos grasos esenciales o reducir la ingesta de una patatas con huevo frito? Lo que está claro es que el menú del individuo X no es nada, nada recomendable

CIENCIA Y HUMOR

CIENCIA Y HUMOR

De vez en cuando viene bien un respiro . En clave de humor encontramos está página de brasil (está en portugués)

En la imagen se muestra algunos aspectos olvidados que también están en el ADN 

Las dos imagenes del cerebro  nos sirven para aprender portugués y debatir, primero en clave de humor, luego ya veremos,  sobre las posibles diferencias adquiridas y heredadas de los dos cerebros

CEREBRO FEMENINO 

CEREBRO MASCULINO

 

 

GENÉTICA DEL COMPORTAMIENTO

GENÉTICA DEL COMPORTAMIENTO

Estos días estamos hablando de los fundamentos biológicos de la personalidad. genes, cromosomas, influencia de la herencia en el conducta, enfermedades hereditarias...

Los que queráis profundizar y debatir aspectos relacionados con la genética del comportamiento podéis entrar en este trabajo de Raúl Ángulo y luego opinar (está página sólo es recomendada para los que van muy bien en otras asignaturas ya que es muy largo y muy complejo)  

GENÉTICA DEL COMPORTAMIENTO

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¿Los gestos faciales se heredan ?

¿Los gestos faciales se heredan ?

Las expresiones o muecas suelen ser comunes a miembros de una familia, según los resultados de un estudio realizado por expertos de la Universidad de Haifa, Israel, divulgado en esta capital. La forma en que las personas reflejan alegría, tristeza, contrariedad o miedo, son heredadas, lo que apoya una hipótesis sugerida por el célebre autor de la teoría evolucionista Charles Darwin (1809-1882). En su libro, "La expresión de las emociones en el hombre y los animales", el científico indicó que los gestos faciales son innatos en el ser humano.  Para confirmar esa suposición, los investigadores israelíes analizaron a 21 personas ciegas y a sus familiares sin esa condición.

"Hemos descubierto que las expresiones faciales son típicas de una familia, una especie de firma facial", dijo Gili Peleg, del Instituto de la Evolución de la Universidad de Haifa.

Los científicos llegaron a esa conclusión tras una prueba en la que pidieron a los voluntarios que contaran experiencias buenas o malas y grabaron sus expresiones mientras hablaban.

Aunque nunca los participantes habían visto los rostros de sus parientes, las expresiones faciales eran muy similares.

Ahora, los científicos concentrarán sus esfuerzos en identificar los genes que intervienen en las expresiones faciales.

Blog de tutoría de bachillerato

Al final tuve que cambiar el servidor del blog y se encuentra en:

http://elalamobachillerato.blogspot.com/

Comentarlo con vuestros compañeros que no dan psicología

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